Aspectos clave que los recruiters tomamos como referencia en LinkedIn: cómo sacar partido a nuestro perfil

Hay que partir de la base de que los reclutadores vemos muchos perfiles de candidatos a lo largo del día y que no tenemos demasiado tiempo para analizar cada uno de ellos, debemos sacar la mayor información posible de cada candidato en dos minutos. Por ello a continuación desglosamos los puntos principales que tenemos en cuenta en los perfiles de LinkedIn.

  1. Extracto: Hay que tener la visión de que esta parte del perfil equivale al resumen profesional y que nos va a aportar una visión más clara de lo que has hecho a lo largo de tu carrera, tus inquietudes, sectores expertise  y sobre los nuevos retos profesionales que estás dispuesto a asumir o hacia dónde quieres enfocar tu carrera, en el caso de perfiles más junior. también nos aporta muchas pistas sobre si esa persona está dispuesta a cambiar de puesto.
  2. Que el perfil esté actualizado: Para mí este aspecto es fundamental. Necesitamos que las experiencias profesionales estén ordenados cronológicamente y que las fechas de desempeño de las mismas se encuentren actualizadas y coincidan con tu vida laboral. Relacionado con esto se encuentra la coherencia entre lo expresado en tu perfil y lo que reflejas en tu CV. En ocasiones nos encontramos con casos en los que nada tienen que ver las experiencias expresadas en el perfil con las reflejadas en el CV dando lugar a descartes en los procesos de selección por no cumplirse las expectativas generadas a través de LinkedIn, medio que utilizamos con ellos como primera toma de contacto.
  3. Que el perfil esté completo: En relación con el punto anterior, cuanta mayor información nos aportes sobre cada experiencia mejor. Cada experiencia debe completarse con las funciones que has desarrollado expresadas de modo concreto y conciso destacando las funciones principales del puesto o las que has desarrollado durante la mayor parte del tiempo, no es necesario que añadas todos tus logros profesionales, para eso ya está el CV.
  4. Título(s) profesional(es): Debe ser simple y sencillo, que aporte valor. Ten en cuenta que no tenemos demasiado tiempo para hacernos una idea de lo que has estado haciendo, necesitamos que en una primera visual seamos capaces de comprender a qué te dedicas o bien que es lo que estás buscando. Olvida los títulos sonoros y rimbombantes.
  5. Ubicación: En ocasiones nuestros clientes están interesados en que los candidatos sean de un lugar determinado por diferentes motivos, por lo que comenzaremos la búsqueda partiendo de ese criterio. Tú puedes trabajar o residir en otro lugar distinto al de tu origen pero puedes estar interesado en regresar  o simplemente quieres cambiar tu residencia buscando mercados más grandes en función de tus habilidades. Este punto te ofrece la posibilidad de aparecer en las búsquedas. Personalmente recomiendo que te ubiques en un lugar concreto y no pongas un país de forma genérica.

Una vez estemos en contacto, recuerda que es importante que te hagas visible sin olvidar que LinkedIn es una red profesional y que los reclutadores pasamos mucho tiempo en ella, por lo que en cualquier metedura de pata en un intento de hacerte visible puedes perder la profesionalidad y lograr el efecto contrario. Como recomendación, planifica siempre tus acciones y si tienes dudas, consulta con un profesional. 

 


Antía Barros Fernández

Responsable de Captación de Talento